Cuando transcurrían 35 minutos del segundo tiempo, el jugador de San Pablo, Everton, fue a disputar una pelota dividida con Enzo Díaz y le reventó la cara de una patada. El árbitro, tras ver la cara del jugador argentino llena de sangre, no lo dudó y expulsó al brasileño. ¡No te pierdas el video de la estremecedora jugada!

Comentarios