Todo era una verdadera fiesta. Su país goleaba, brindaba una verdadera exhibición y llegaba más que entonado al debut mundialista. Sin embargo, una lesión aguó todo. ¿De qué estamos hablando? De la dolencia física que sufrió Eden Hazard en el encuentro que su seleccionado goleó como local a Costa Rica por 4-1, donde Romelu Lukaku fue el gran sobresaliente al marcar por duplicado.

El habilidoso mediocampista creativo de Chelsea, y capitán de los Diablos Rojos, dejó el campo de juego a los 25 minutos del segundo tiempo luego de que el central Giancarlo González le metiera una dura entrada y lo golpee en su pie derecho. De inmediato, y con claros gestos de dolor, Hazard pidió el cambio. En el banco de suplentes, le colocaron hielo en la zona y hoy le harán estudios para determinar el grado de la lesión y saber si podrá estar en el debut del próximo lunes contra Túnez.

Intratable

Así se encuentra el sistema de juego de los belgas, quienes dejaron en claro una vez más que son firmes candidatos a dar pelea de la grande. El equipo europeo empezó abajo en el marcador, con el gol que convirtió a los 24 minutos de la etapa inicial el delantero Bryan Ruiz, pero luego aprovechó la floja defensa del equipo centroamericano para darlo vuelta.

Así es que a los 31 llegó a la igualdad con el tanto que marcó el atacante belga Dries Mertens, quien milita en la actualidad en Napoli de Italia, y luego vinieron los dos tantos del delantero Romelu Lukaku (a los 42 de la primera parte y a los 5 del complemento).

Por último, convirtió el delantero Michy Batshuayi a los 19 de la segunda etapa, gracias a la asistencia de la figura del partido, Lukaku, para sentenciar el partido que le permite ver con optimismo su desempeño en el Mundial.