E l vigente campeón del mundo, Alemania, es otro de los equipos que parecería no llegar en sus mejores condiciones desde lo grupal, debido a cuestiones externas que afectan al elenco comandado por Joachim Löw. Es que en esta oportunidad la polémica gira entorno a dos futbolistas que posaron junto al cuestionado presidente turco Recep Erdogan.

Por este motivo, por ejemplo, el mediocampista alemán Ilkay Gündogan fue abucheado el viernes en Leverkusen, durante el amistoso ganado por Alemania ante Arabia Saudita (2-1), por parte de un sector de la hinchada que le reprocha haber posado en una fotografía con el controvertido Erdogan. La imagen del político con Gündogan y Mesut Özil, que no jugó este viernes por una molestia física, continúa agitando los ánimos en la prensa local, que no ve con buenos ojos la relación de dos futbolistas de Alemania con el gobierno de Turquía, país que mantiene serias diferencias políticas con los teutones.

Hace unos días, Gündogan y Özil participaron en Londres en un encuentro de la comunidad turca con el presidente Erdogan. Le regalaron camisetas de sus clubes respectivos (Manchester City y Arsenal) y por esa foto se levantó la bronca. La Federación Alemana de Fútbol (DFB) reaccionó en caliente, acusando a sus futbolistas de dejarse manipular: "El fútbol y la DFB defienden valores que no son para nada tenidos en cuenta por el señor Erdogan".

Oliver Bierhoff, director deportivo de la Federación Alemana, también se mostró disconforme con el acto: "Los dos no eran conscientes del simbolismo y del significado de esta foto, pero no aprobamos esta acción y lo hablaremos con los jugadores. No tengo duda sobre la postura clara de Mesut y de Ilkay de querer jugar con la selección y de identificarse con nuestros valores".

Cabe recordar que las cosas no habían ido del todo bien en la preparación para Rusia, lo que ya había encendido un alerta de estas cuestiones grupales que parecerían estar dividiendo los ánimos en el país europeo. Es que durante una entrenamiento en Berlín, otros dos jugadores se encararon después de una jugada peligrosa y casi se van a las manos. Se trató del lateral izquierdo Joshua Kimmich y el zaguero Antonio Rudiger, que tuvieron un serie cruces de opiniones que llevaron al ex goleador histórico Miroslav Klose a tener que separarlos para que la cosa no pasara a mayores. En las últimas horas un nuevo episodio se dio con la difusión de esta imagen y por eso la armonía del equipo por estos días está caldeada.