Cuando Néstor Pitana fue designado para dirigir la final entre Francia y Croacia, a todos los argentinos se le vinieron a la mente el Mundial de Alemania en 2006, cuando Horacio Elizondo fue el elegido para arbitrar el duelo entre Italia y Francia.

La actuación de Elizondo fue recordada por haber expulsado a Zinedine Zidane tras ver por televisión cuando el francés golpeó con su cabeza a Marco Materazzi; redondeando una buena labor.

Hoy, Pitana se vistió de Elizondo ya que actuó con solvencia al utilizar las cámaras del VAR para advertir una mano de Perisic en el área, que terminó en penal de Francia y que Griezmann cambió por gol.

Durante el resto de la final,  Pitana no tuvo problemas ni errores graves y cerró su segundo Mundial de la mejor  manera, con una buena participación en su quinto partido -
noveno si se le suma Brasil 2014- para batir su récord personal  de encuentros mundialistas.

   

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