Más allá de que lo tocó empezar el Mundial sentado en el banco de los suplentes, luego de todo lo que tuvo que pasar para saber si iba a poder estar en Rusia tras el doping positivo, Paolo Guerrero respetó la decisión del entrenador Ricardo Gareca.

"Hay que respetar las decisiones del profesor y estaré cuando me requiera", fueron sus primeras palabras, por ciento esquivando la polémica.

Luego coincidió con lo que fue el trámite del partido: "No fue justo la derrota, por eso la frustración de todo el mundo. Merecíamos ganar. Pero así es el fútbol, cuando no marcás y te marcan pasa esto".

Y antes de terminar con la conferencia de prensa, Guerrero bancó a su compañero Christian Cueva, quien se retiró de la cancha llorando para haber malogrado un penal instantes antes de que terminara el primer tiempo: "Fallar un penal le puede pasar a cualquiera. Fui a hablar con él apenas terminó el partido, porque es un jugador fundamental dentro del equipo y tenía que recuperarse. Perdimos un partido, pero no la clasificación. Confío mucho en mis compañeros y no tengo dudas de que nos vamos a recuperar", finalizó diciendo Paolo, quien seguramente tendrá su debut como titular ante Francia.