¡Poné huevo! grita el tipo que ante cada asamblea se resfría y deja en banda a sus compañeros.

¡Pasala, pasala! ¡ Jugala con los otros! Indica el jefe que se ufana de no haber dado nunca un aumento.

¡Rompelo  a ése, rompelo! - expresa el que coordina el comité de ética.

¡Estos tipos no sienten la camiseta! - advierte el que se unió a la empresa, luego de vender datos de la compañía de la competencia en la que trabajaba.

¡Lo que falta acá es compromiso! - afirma el que se saca la alianza apenas sale de su casa.

¡Pechos frios, son unos pechos fríos! Grita el que dice haber votado a tal o a cual, según quién le pregunte.

¡Messi, aparecé, aparecé! - Ordena el que dejó de ver a su amigo apenas perdió el laburo.

¡Mascherano jubilate! - Agrega el ejecutivo de sesenta y ocho años que acaba de estrenar amante de veintinueve.

¡Para que tenés la manos, arquero! - Señala el que nunca puso su mano en el bolsillo, para pagarle un café a alguien.

¡Qué poco amor al país tienen estos jugadores! - Espeta el que acaba de cerrar su Pyme para apostar todo a la timba financiera.

¡Esto no da para más, qué papelón mundial hicimos! - Indica el que aplaude volver a endeudarnos con el FMI.