"No jugarán los que tengan tarjetas amarillas para no tomar riesgos, pero queremos ganar y el rival también juega y busca la clasificación". Con esta frase, Zlatko Dalic, entrenador de Croacia, encendió la alarma en el búnker de Argentina. Es que confirmó que Ratikic, Brozovic, Coriuka, Vrsaljko, Mandzukic y Rebic no jugarán el martes ante Islandia para que no reciban su segunda amonestación y así perderse el duelo de octavos de final.

"Estamos contentos y satisfechos porque hemos conseguido el primer objetivo, aunque no pensamos que hemos hecho algo tan impresionante después de sólo dos juegos. Me gustaría ser el primero en el grupo, pero tenemos que cuidar de nosotros mismos y contra Islandia habrá cambios en la alineación", agregó el técnico, para sentenciar: "En mis cinco partidos oficiales con Croacia llevamos una diferencia de goles de 11-1. Eso quiere decir que somos eficaces pero solo recibimos un gol. Esta es mi victoria más importante como entrenador. Pero siempre el próximo partido es el más importante y el más difícil".