La obsesión y la manía, a flor de piel... Adam Nawalka, entrenador del seleccionado polaco, no deja nada librado al azar: desde la vestimenta de los jugadores, pasando por el tiempo que le dedican a las redes sociales y llegando a ¡no dejar darle marcha atrás al micro! De no creer, pero real...

Nawalka tiene una forma de entrenar muy particular. Y no le importa si el conductor del bus oficial del seleccionado se equivocó de lugar y paró más adelante o antes. Todo el plantel, en esa circunstancia, deberá caminar el trayecto que el chofer -por error- les hizo hacer de más.

La insistencia del entrenador es tal que, por ejemplo, al delantero Robert Lewandowski (que suena en Real Madrid) le prohibió hablar de su futuro deportivo durante la disputa del Mundial.