Ingresar al Bronnitsy Training Center, el bunker del seleccionado nacional, que está ubicado a poco más de 50 kilómetros de la ciudad de Moscú, no es tarea sencilla. Es que la seguridad que custodia el predio, compuesta por policías rusos, es muy celosa.

Para acceder al mismo, los periodistas deben sortear un primer control, recorrer a pie 500 metros y luego superar otro puesto, que incluyen detectores de metales. Además, otro grupo de uniformados está a cargo de la vigilancia en todos los sectores de este complejo, que es utilizado durante el resto del año para el entrenamiento de distintos deportistas locales.

Al mismo tiempo, la pista de remos que se despliega a lo largo del río Moscova, es patrullada por una lancha. Como se ve, ningún detalle está librado al azar. Cien son los policías rusos encargados de brindarle seguridad a Lionel Messi y compañía. Lo que se dice, una marca bien pegajosa...