La baja de Kamil Glik le abrió las puertas a Marcin Kaminski, que tendrá su primera experiencia en una cita mundialista. Por eso, el defensor de Stuttgart de Alemania no esquivó la responsabilidad que conlleva representar al elenco polaco en Rusia y expresó su alegría por vestir la camiseta de su país. "Jugar en la Selección es todo para un jugador. Para mí es un orgullo poder estar en Rusia. Es un honor. Voy a dejar todo para que Polonia se meta entre los mejores del Mundial", explicó.

 

En tanto, el central lamentó la lesión de Glik, que sufrió un golpe en el hombro en el medio de un entrenamiento. "Si bien mi alegría es grande, también lo es la desazón de reemplazar a un jugador como Glik por lesión. No es bonito para un futbolista lesionarse días antes del Mundial. Por eso, quiero mandarle todas mis fuerzas a él y a su familia", cerró.