Argentina enfrentó ayer a un rival de que poco se conoce. Número 89 en ránking de la FIFA, Irak dejó una pobre imagen en el campo de juego, pero con historias individuales que contar.

Por ejemplo, el mediocampista Justin Meram nació en Estados Unidos y fue contactado a través de Facebook para representar al país donde habían nacido sus padres. "No fue fácil crecer en los Estados Unidos tras 2001", comentó en una entrevista el jugador del Columbus Crew (en la MLS). "Algunos fanáticos de otros equipos me han llamado 'terrorista apestoso' y me insultan durante los partidos", confesó hace días el protagonista.

Otro de los jugadores que habitualmente está en el plantel es Ali Hussein, el enganche del equipo, que ayer no fue de la partida y es otro de los jugadores que tiene una conmovedora historia. Es que en 2015 fue noticia tras recibir una bala perdida en uno de sus pies, lo que lo obligó a parar tres meses.