Con un banderazo de hinchas en el aeropuerto de Carrasco, la Selección de Uruguay partió este sábado hacia Rusia para afrontar el Mundial, donde la Celeste sueña con gritar campeón por tercera vez en su historia. Sin embargo, el viaje a tierras rusas contó con una particularidad muy poco común en las delegaciones mundialistas: no solo los jugadores emprendieron su camino al Viejo Continente, sino que varios lo hicieron acompañados de su familia.

Tras un pedido especial de varios integrantes del plantel, la Asociación Uruguaya de Fútbol aprobó la petición para que los familiares puedan ir en el mismo avión. Así, por ejemplo, Luis Suárez viajó acompañado junto a su hijo, de cara a la Copa del Mundo, donde Uruguay quiere hacer brillar la garra charrúa y volver a tocar el cielo con las manos.