Diego Simeone impuso su estilo en Atlético de Madrid y trasciende las fronteras. Con un "libreto" claro que le llega a sus jugadores, Antoine Griezmann lo aplicó en el seleccionado francés. "Quiero la estrella, y si la consigo, no me importa el estilo de juego", afirmó, asumiendo la estrategia defensiva que mostró su país en muchos pasajes del torneo, estilo del que Grizou dice conocer casi todo al jugar con el Cholo.

"Tengo la suerte de trabajar con el mejor entrenador en lo defensivo (por Simeone), veo cosas sobre el terreno, trato de decirlas, de enseñarles a mis compañeros, así como ellos pueden enseñarme ofensivamente pequeñas cosas. Tengo la suerte de jugar con el Cholo, así que doy consejos y astucias para reordenarnos defensivamente", comentó el delantero en conferencia de prensa.

La respuesta entró en el marco de las críticas de muchos observadores e incluso jugadores mundialistas por el juego recostado hacia atrás que implementó Didier Deschamps en Rusia, donde Griezmann es el primer trabajador-defensor en la presión de los Bleus.

"Nosotros mismos nos dijimos que teníamos que ser un bloque sólido, difícil de superar y, poco a poco, hemos mejorado, nos estamos poniendo difíciles de superar, eso es lo lindo, eso es lo bueno, y después ofensivamente sabemos que podemos marcar en cualquier momento", explicó.