ENVIADOS EXCLUSIVOS

Pasaron 1433 días desde la final de Brasil 2014. Exactamente tres años, once meses y dos días. Mucho tiempo para el hincha argentino que, además, sufrió las derrotas en otras dos finales más, en las Copas América de 2015 y 2016. La expectativa y ansiedad eran enormes y se hizo notar en Moscú, donde los simpatizantes de nuestra selección coparon la capital rusa y la pintaron de celeste y blanco.

En la previa, la llegada al estadio del Spartak fue numerosa y ruidosa. Más de 20 mil argentinos ocuparon casi la mitad de la capacidad del impactante escenario, que ayer tuvo 44.190 espectadores. Desde uno de los tantos Messi truchos, el Papa Francisco, los hinchas con cuernos al mejor estilo vikingos, pelucas, caras pintadas… Una fiesta bien argentina.

Con el fernet a todas partes
En el ingreso a la cancha, un cordobés nos hizo sentir como en casa. Con el tradicional fernet con cola, armó la bebida en una botella cortada verde y compartió con le horda de argentinos que pasaban por el lugar rumbo a la tribuna. El momento más gracioso se produjo cuando la televisión de Islandia le hizo una nota y el joven le dio para probar un sorbo al periodista “vikingo”. Con enorme diplomacia, el hombre de prensa le dijo “muy rico”.- Pero su cara lo “vendió”: no le gustó nada.

Un joven argentino dandole de probar fernet a un cronista de Islandia.

La ola pasó de moda
En el partido inaugural, la tradicional ola en las tribunas no tuvo mucho eco y cuando quisieron hacerla, les salió mal. En el debut argentino ante Islandia en Moscú, directamente no hubo. Habrá que ver cómo sigue el tema en los otros encuentros, pero todo indica que la famosa ola impuesta en México 1986, “ya fue”.

Banca a Messi
La Pulga no tuvo su mejor partido, pero intentó siempre ponerse el equipo al hombro. Luego de fallar el penal, el público argentino le dio un espaldarazo decisivo. La hinchada subió el volumen con “Olé, olé, olé, olé, Messi, Messi” y el clásico “Que de la mano, de Leo Messi, todos la vuelta vamos a dar…”. El hincha banca al capitán y espera un mejor desempeño el martes ante Croacia.

El ascenso, presente en Rusia
El simpatizante argentino es muy fiel a los colores de su equipo. Este Mundial de Rusia no fue la excepción, y los hinchas mostraron con orgullo las camisetas de sus equipos, sobre todo del ascenso. Desde temprano, y en las estaciones de subte, se vieron casacas de Deportivo Español, Platense, Ferro, Quilmes, Chacarita, Morón, Cambaceres, Nueva Chicago, Talleres de Remedios de Escalada e Instituto. 



Campeones mundiales, pero en tango
Sol Cerquides y Fernando Gracia son campeones mundiales de tango y están en Moscú como parte de una gira que realizan hace varios meses. “No podíamos faltar”, le comentaron a Crónica en la puerta del estadio y, de yapa, bailaron para nosotros y todos los hinchas que se acercaban a la cancha del Spartak. Varios de los simpatizantes, enfundados con la camiseta celeste y blanca, gritaron en sorna: “Sampaoli, ponelos de 9 y de 11”.