Carga sobre sus espaldas una de esas historias que son dignas de ser contadas. Porque si bien su presente lo tiene como una de las estrellas de Tottenham y a punto de cumplir el sueño de jugar el Mundial con Inglaterra, Dele Alli no tuvo una vida sencilla ni creció en algún pintoresco suburbio británico. Al contrario.

Con 22 años y nacido en Milton Keynes bajo el nombre de Bamidele Jermaine Alli, este hijo de nigerianos tuvo una vida compleja desde el principio. Una semana después de llegar a este mundo, su padre, que era príncipe de la tribu Yoruba en Nigeria, lo abandonó y se fue Canadá. Por lo tanto, vivió junto con su madre Denise hasta los 8 años cuando Kehinde, su padre, regresó para llevárselo a vivir a la tierra de sus ancestros.

Allí tuvo un buen pasar ya que su progenitor era adinerado, pero la contracara eran las constantes peleas entre sus padres y del mismo Dele con Kehinde. Por eso, a los 11 años, decidió buscar su destino en Houston, Estados Unidos, lugar en el que estuvo dos años hasta que, a los 13, su padre regresó a buscarlo para llevárselo, una vez más, a Londres. Y todo volvió a empeorar, porque el ahora jugador de Tottenham quedó otra vez bajo la tutela de su madre, que tenía otros cuatro hijos de diferentes padres.

Encima, la ruptura con su pareja llevó a Denise al alcoholismo y eso, sumado a la mala relación su dos de sus hermanos mayores, lo llevó a Alli a vivir la mayor parte del tiempo en las calles.

Malas compañías

Viviendo como un sin techo, Dele se juntó con personas relacionadas a las drogas y la delincuencia. Pero, para su suerte, fue dado en adopción a Alan y Sally Hickford, padres de Harry, el mejor amigo de Alli cuando jugaba en el fútbol infantil. Comenzó a jugar en las inferiores de Milton Keynes Dons y su vida dio un giro total. Allí permaneció hasta que, en 2015, debutó en un gigante como Tottenham donde, a fuerza de grandes actuaciones, se convirtió en una de las figuras del equipo y, por consiguiente, se hizo de un lugar en el seleccionado. ¿Qué pasó con sus padres? Aunque han intentado contactarse con él, el jugador ha esquivado cualquier tipo de relación e, incluso, ha cambiado el nombre de Alli por Dele en su camiseta.