Si bien no brilló y pudo haber padecido algún gol en contra, Chile fue superior a un Japón que no presentó a sus mejores protagonistas. Goleó 4-0 en el Morumbí y dio el primer paso positivo en su defensa del título.

Lejos de especular ante el campeón, Japón salió a jugarle de igual a igual, y con un equipo que no contó con todos sus titulares y con varios juveniles. Pero su entrenador depositó las esperanzas en el jugador de 18 años, Takefusa Kubo, reciente adquisición del Real Madrid, y en el desequilibrio y la habilidad de Nakajima.

Y de entrada parecía haber acertado con la estrategia ante un Chile apático, que lució desorientado en el arranque. Con el correr de los minutos, sin embargo, el conjunto dirigido por Rueda comenzó a equilibrar el partido. Con presión alta recuperó rápido la pelota frente a un Japón que apostó siempre a salir del fondo con pelota dominada, y así empezó a olfatear la apertura del marcador, que llegó a los 41: Pulgar se impuso en la altura con el salto sorprendente e infló la red con un cabezazo letal.

Si bien Chile se fue al descanso en ventaja, a los 43 pudo haber padecido un duro golpe, pero Arias reaccionó de inmediato ante un mal pase atrás de Alexis Sánchez, achicó muy bien y le impidió el empate al delantero Ueda.

De regreso al campo de juego, Chile salió decidido a aumentar la diferencia para tratar de liquidar anímicamente a Japón. Y a los 9 consiguió el 2-0 con un remate de Vargas que se desvió en el defensor Tomiyasu, pero dicho resultado tampoco le dio tranquilidad al elenco de Rueda.

Porque el conjunto asiático no se resignó, siguió insistiendo desde los pies de Shibasaki pero Ueda, una vez más, volvió a fallar dentro del área rival. A los 20, Kubo ensayó una maniobra individual, dejando a dos rivales en el camino, pero no acertó al arco, y a los 23 Ueda ingresó solo por el segundo palo pero no alcanzó a empujar un centro de izquierda.

Pero en el final Chile apretó el acelerador y goleó. Primer con un cabezazo de Sánchez y luego con una definición de emboquillada de Vargas. Así, Chile dejó en evidencia que aún debe mejorar, sobre todo en la última línea, pero mantiene la aspiración de defender el título conquistado en Estados Unidos con su efectividad en ataque.

Erik Pulgar celebra el gol que abrió el partido junto a Vargas y Vidal..
El Turbo Vargas anotó dos de los cuatro goles de Chile ante Japón.
Alexis Sánchez puso el tercero. 
 
 

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