Tras el triunfo 5-0 de Rusia sobre Arabia Saudí, el autor de dos golazos en la apertura del Mundial, Denis Cheryshev manifestó: "No tengo palabras para expresar lo que siento ahora. Ya estaba muy feliz por formar parte del equipo, pero nunca soñé algo así".

El jugador del Villarreal, formado en el Real Madrid, que saltó al césped en el minuto 24 en sustitución del lesionado Alan Dzago, había vuelto al equipo ruso en marzo, dos años después de su última selección. Una ausencia provocada por su calvario con las lesiones. 

El hijo del también futbolista Dmitri Cheryshev inició su festival al filo del descanso. En el 42 le sobró un regate cuando ya había dejado atrás a su marcador. Enmendó rápido su error. 

Un minuto después sentó a dos rivales con un preciso movimiento y la puso en las redes. A continuación el futbolista de 27 años se tiró al suelo emocionado, borrando en un segundo todas las horas que ha tenido que pasar en el gimnasio para volver a sentirse futbolista. 
 



En el 90+1 llegó su obra de arte: un excelente tiro a la escuadra, de volea y con el exterior de su bota izquierda. 

"Mi segundo gol... hemos estado mucho tiempo trabajándolo durante los entrenamientos. Estaba intentando recuperar el balón con Dzyuba, él lo ganó con un cabezazo y yo simplemente chuté...¡No tuve tiempo para pensar!", señaló en conferencia de prensa. 

Esta temporada el hispano-ruso superó los 20 partidos, más de los que había disputado en las dos campañas anteriores. Además consiguió encadenar más de un duelo como titular, lo que tampoco había hecho en los dos cursos anteriores.  

Cheryshev aprovechó su rueda de prensa para asegurar que hay que mantener los pies en el suelo: "Estoy contento, hemos ganado, pero no debemos pararnos aquí", señaló sobre el objetivo de Rusia de superar la primera fase en un grupo A en el que también compiten Uruguay y Egipto.