El arquero egipcio Hessam El Hadary se convirtió en el jugador más viejo en disputar una Copa del Mundo, con 45 años de edad, y le quitó el récord al arquero colombiano Faryd Mondragón, que había conseguido esa marca en el Mundial de Brasil.

Además se dio el lujo de atajar un penal en lo que terminó siendo derrota de Egipto por 2-1 sobre Arabia Saudita