El hecho de que Mesut Özil e Ilkay Gündogan, se hayan reunido y sacado una foto con el líder turco, Recep Tayyip Erdogan, generó y sigue generando un revuelo político en Alemania. Tanto es así que nada menos que Angela Merkel, la Canciller alemana,mantuvo una charla con los jugadores cuestionados.

En una reunión protocolar, donde apareció Merkel en la concentración alemana, la misma quiso charlar con los futbolistas donde la Canciller quería escuchar personalmente a los jugadores en cuestión, ya que la foto con el controvertido presidente turco generó casi que un drama político por las acusaciones "nazis" de Turquía a Alemania.

"Como en cada reunión del Canciller con el equipo nacional, las conversaciones son confidenciales", dijo el portavoz del gobierno Steffen Seibert.

Merkel, que no dijo una sola palabra del encuentro, había especulado con algunas declaraciones públicas al respecto, cuando comentó que "los dos jugadores no se han dado cuenta de las consecuencias de la foto con el presidente Erdogan".

La Canciller se mostraba convencida de que los dos futbolistas no querían decepcionar a los alemanes, ya que ellos afirmaron que les gusta jugar para Alemania y les gusta ser miembros de la selección nacional.