Cuando el árbitro marcó el final del encuentro y la derrota de Polonia ante Senegal se concretó, todos los europeos estaban cabizbajos y casi sin consuelo. Menos uno... Robert Lewandowski.

El brillante delantero de Bayern Munich se dirigió hacia una de las plateas y se encontró con Anna Stachurska, su novia, quien lo consoló muy acarameladamente para levantarle el ánimo.