Romano Fenati, triste protagonista del fin de semana en el GP de San Marino por tocar el freno de su rival, Stefano Manzi, cuando iba a 217 kilómetros por hora durante la prueba de Moto2, aseguró: "el Mundial está cerrado para mí. No correré nuca más".

"Ya no es mi mundo, demasiada injusticia. Yo me he equivocado, es verdad, pero a nadie le importa mi dolor. Yo no fui un verdadero hombre, no fui capaz manejar la ira, pero también Manzi pudo haberme matado", sostiene el piloto de Ascoli, despedido el lunes por su equipo, el Marinelli Snipers y el que le iba a contratar en 2019, MV Agusta.

El joven decidió dar una vuelta de página y se prepara para otro futuro. "Me toca volver a la escuela. Acabaré mis estudios, me falta sólo un año. Mientras, volveré a la ferretería", añadió.