A la hora de tomar medidas, van a fondo. Por eso, Japón informó que impondrá un confinamiento previo de siete días a los atletas que lleguen de países donde se registra una propagación de la temida variante Delta de coronavirus para competir en los Juegos Olímpicos de Tokio.



Durante el encierro los atletas deberán hacerse las pruebas PCR todos los días y contactar solo con otros miembros de su equipo. Una vez llegados a Japón seguirán realizándose testeos a diario y permanecerán los primeros tres días aislados contactando, una vez más, solo con su equipo.

"Son medidas necesarias para impedir que el coronavirus llegue a Japón, tomaremos todas las medidas para no dejar que surjan desigualdades en aspectos como la alimentación, el acceso a lugares para el entrenamiento, la posibilidad de mantenerse en forma para los deportistas", dijo el secretario general del Gobierno, Katsunobu Kato.



Agregó que el gabinete "permanece en estrecho contacto con los organizadores" y avanza en la preparación de las competiciones. Actualmente, el Ejecutivo está ultimando la aprobación de estas medidas con el Comité Olímpico Internacional y el Comité Organizador de los Juegos.

El refuerzo de las medidas de seguridad se relaciona con la llegada al país del equipo de Uganda, donde dos atletas de nueve resultaron portadores de coronavirus, uno de ellos con la variante delta, de origen indio y la más contagiosa de todas las existentes. Los deportistas ugandeses hicieron pruebas antes de viajar, pero dos de ellos dieron positivo solo después de llegar a Japón.

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