Cada uno a su manera, se llevaron la victoria y dejaron su marca en este Dakar Perú 2018. Algunos con más holgura, otros con altibajos y con la intervención de la fortuna como aliado necesario, la experiencia volvió a ser fundamental para imponerse en la carrera más dura del mundo.

Uno es un viejo conocido: el qatarí Nasser Al-Attiyah (12° en la última prueba). Personaje pintoresco como pocos, le dio su primera victoria al Toyota Gazoo Racing -es el mismo equipo con el que Pechito López compite en el Mundial de Resistencia- con una Hilux que no falló en ningún momento y que partía como favorita tras el 2° puesto del Príncipe en 2018. Además, los distintos inconvenientes que sufrieron rivales de peso como Carlos Sainz, Stephane Peterhansel y Sebastien Loeb le terminaron allanando el camino a su tercera victoria. Una curiosidad: todas fueron con autos diferentes, ya que las dos anteriores las logró a bordo del magnífico VW Touareg (2001) y con el Mini (2015).

Lo que parecía una definición apretada en Motos se terminó decantando hacia Toby Price, que extendió el demoledor dominio de KTM y ganó su segundo Dakar. Es que el chileno Pablo Quintanilla (Husqvarna), su gran rival, salió a descontar el minuto de desventaja y terminó rompiéndose el tobillo al corta bruscamente una duna. El trasandino mostró coraje y, con el dolor a cuestas, logró terminar la etapa 22° para quedar 4° en la general. KTM copó los otros lugares del podio con el campeón saliente Matthias Walkner y con Sam Sunderland.

En camiones, Eduard Nikolaev lideró casi de principio a fin con el Kamaz, más allá de un retaso que le hizo perder la punta en la etapa 8. Lo cierto es que el ruso abrochó su tercera corona consecutiva.

Finalmente, Francisco Chaleco López logró con un UTV lo que se le había negado por poco en Motos. En su retorno al Dakar, el chileno tuvo su mejor labor en las etapas finales y se sacó la espina.

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