Enfundado con una gorra verde y una remera con su imagen celebrando el tetracampeonato de Turismo Carretera, Agustín Canapino pasó por la redacción de Depo para hacer un racconto de un año cargado de emociones, en el cual se metió entre los grandes del automovilismo argentino.

-Tus tres títulos anteriores fueron con definiciones de locos, pero dio la sensación de que este fue más tranquilo por el desarrollo de la carrera.

-El de este año no fue el campeonato más tranquilo, sino el más contundente. Arrancamos la Copa de Oro sin puntos de arrastre, ganamos dos carreras, hicimos tres podios y, en la última, llegué cuarto y ganamos el campeonato por una buena diferencia de puntos. Pero de tranquilo no tuvo nada ya que, de hecho, cuando se largó la carrera estábamos perdiendo la Copa en manos de Valentín Aguirre. Luego logramos un buen avance para terminar con varios puntos de diferencia.

-¿Cómo fuiste viviendo la final en Neuquén?

-Fui poco a poco, y la maniobra decisiva fue aquella en la que quedo 11° tras el relanzamiento, porque me pasan Pernía y Werner, pero después cambié el radio y pude saltar hasta el séptimo puesto, para luego avanzar sobre Ardusso, Urcera y Gianini. Cuando quedé sólo, logre girar más rápido que la punta y hacer una muy buena carrera, con un ritmo bárbaro. Eso fue fundamental y por eso estaba confiado antes de largar, porque si hacía todo bien, iba a avanzar hasta conseguir los puntos necesarios para ser campeón.

-El comienzo de temporada no fue el mejor, pero vos y tu equipo nunca perdieron la paciencia.

-A principio de año no estábamos tan mal, pero venís de ganar dos campeonatos y, si no estás en la punta, te preguntan qué te pasa. Pero son tres décimas lo que mejoramos con ir a probar, con cambiar elementos. El TC tiene eso: con muy poquito está adelante y, con muy poquito, también te podés ir para atrás. Y eso fue lo que pasó, habíamos perdido un poco el rumbo del auto y faltaban algunos caballos en el motor. Cuando fuimos a probar, cambiamos algunos elementos y reestructuramos la forma de trabajar, dimos un salto y terminamos segundos en Rafaela. De ahí en adelante, mi auto fue siempre protagonista y llegamos al campeonato.

La Chevy verde a Canapino, demoledora en la Copa de Oro.

-Hiciste una Copa de Oro sensacional.

-Anduvimos muy bien salvo en Paraná, donde en lo conductivo no tuve una buena carrera, tenía un auto para estar entre los seis primeros, pero no me salieron bien las cosas. Después, el auto funcionó bárbaro y, cuando no tuve problemas e hice las cosas bien, se lograron excelentes resultados.

-Vos y tu papá, ¿le tomaron la mano a este sistema del TC, que pareciera atentar contra la repetición de campeones?

-No es que le descubrimos algo, sino que se nos da de esa manera porque trabajamos a lo largo de todo el año para llegar a la Copa de Oro bien fuertes. Ojo, lo ideal sería ganar la etapa regular, lograr una victoria antes de la Copa para sumar puntos de arrastre y llegar con la tranquilidad de cumplir con ese requisito. Pero se nos dio de esta manera, no porque la elijamos sino porque se dio así. Lo que no niego es que durante la etapa regular es el momento que elegimos para probar, desarrollar, sacar conclusiones y, cuando llega la Copa, poner todo lo que aprendimos durante todo el año y no movernos mucho de esa línea.

-¿Cuáles fueron los pilotos que más trabajo te dieron este año?

-Aguirre, sin dudas, por cómo terminó el año y, en algún momento, parecía que iba a ser Werner el rival de la última carrera. Ardusso, si bien se fue desinflando, es un piloto que, si tiene el auto, es letal. Y no se le ha dado el campeonato por esas cosas, pero en cualquier momento va a salir campeón del TC, le sobran condiciones.

-Muchos tienen ganas de verlo a Ardusso arriba de un Ford, así se baten a duelo con vos.

-Sí, sería lindo porque Ardusso es de esos pilotos que, por muchos años, va a pelear campeonatos y, seguramente, alguno o algunos va a ganar. Es un piloto al que no le podés dar un metro porque, donde tiene el auto y tiene la posibilidad, te gana o te pasa. Es súper agresivo, él me ha pasado veinte veces, yo lo pasé otras veinte veces, pero sabe perder, algo que cuesta mucho aprender en esta actividad.

-¿Te das cuenta de que te estás convirtiendo en un referente, tanto para los pilotos más jóvenes como para la gente?

-La verdad, no pienso en eso. Sólo pienso en disfrutar de esta locura que me toca vivir, que es muy grande, y en tratar de disfrutar el presente, simplemente eso. Después, siempre intento hacerme cargo porque uno está en una situación en la que genera fanatismo y tiene que responder siendo amable y predispuesto con las fotos, con los autógrafos. Cuando el tiempo da, cumplo con todo el público del Turismo Carretera, que genera grandes pasiones, un gran fanatismo en la gente y hay que hacerse cargo de eso.

-Lo que no quedan dudas es que, en la actualidad, sos un elegido. Sólo Lewis Hamilton en Fórmula 1 y Marc Márquez en MotoGP dominan sus categorías como vos lo estás haciendo en el TC.

-Lo que tiene el TC de particular es que es ultra competitivo, debe ser de las más parejas del mundo y, por eso, es tan difícil mantenerse a lo largo del tiempo ganando títulos. Lo del Olimpia de Oro y el campeonato de TC del año pasado pensaba que era lo máximo, pero la vida me tenía preparada esta sorpresa, que a uno lo supera.

Cortitas y al pie, siete respuestas del Titán.

-¿Qué es el automovilismo para vos?

-Es mi gran pasión y mi trabajo, ambas cosas. Y mi vida entera.

-¿El Turismo Carretera?

-Es la categoría con el mejor público de mundo, que genera pasiones y fanatismos únicos y es una gran tradición familiar en los Canapino. El apellido Canapino es 100 por ciento teceísta.

-¿El simulador?

-Es mi gran hobby y mi principal lugar de entrenamiento entresemana. Al principio me miraban de reojo porque no se tenía real conocimiento de lo que eran los simuladores, hoy las cosas cambiaron. Pero cuando arranqué con eso en 2005, me miraban raro. Es algo lógico.

-¿Arrecifes?

-Es mi lugar en el mundo. Cuando me preguntan a dónde me voy de vacaciones, les digo que a mi casa. Estar ahí es estar de vacaciones, porque siempre estoy afuera. Es mi lugar en el mundo y, aparte, tiene una mística con el tema de la cantidad de pilotos que salen. De chicos no nos dan de comer polenta, nos dan tuercas (risas). Es impresionante lo que pasa en ese pueblito.

-¿Chevrolet?

-Es la marca a la que represento y de la que soy hincha. Y hablando de los hinchas de Chevrolet, los respeto mucho porque hacen cosas increíbles para ir a verte, sacan plata de donde no tienen para ir a las carreras y alentarte. Los hinchas merecen mi respeto y nunca, en el TC, voy a correr con otra marca que no sea Chevrolet.

-¿Argentina?

-Tenemos un automovilismo de primer mundo en un país de tercer mundo. Es muy difícil encontrar algo mejor que lo que hay acá, porque tenemos pilotos, autos y equipos de primer nivel, de circuitos no tanto, en un país que, claramente, no es de primer mundo. Es un país fabuloso, que me encanta y que elijo para vivir. Pero bueno, tiene el problema de que está lleno de argentinos (risas).

-¿Y Agustín Canapino?

-Simplemente es un chico de pueblo que ama el automovilismo y que hoy tiene la suerte de vivir de lo que le gusta.

"Mi papá es el principal protagonista y al que le debo todo lo que soy" 

Los Canapino, Agustín y papá Alberto, han formado una dupla que, hoy por hoy, no tiene rivales en el Turismo Carretera. Y el Titán no para de expresar la admiración que siente por él, uno de los mejores preparadores de la categoría.

"Gracias a él soy quien soy, tuve las oportunidades que tuve y me enseñó todo lo que sé. Es el principal protagonista y al que le debo todo lo que soy", señaló con firmeza el flamante campeón, quien se ríe de los que dicen que él dejó de ser "el hijo de" para Alberto convertirse en "el papá de". "No, mi viejo es una eminencia, es el número uno en lo que hace desde siempre, tiene 11 campeonatos como técnico, es un tipo distinto, un crack y es una gran ventaja tenerlo conmigo", remarcó.

Por último, agradeció el elogio de Marcos Di Palma, quien dijo que Canapino es mejor que Traverso y que el Loco Luis: "Bueno, lo dijo con sus fundamentos, se puede estar de acuerdo o no, pero también tiene su razón, porque comparando las épocas pasadas con la actual, hoy es todo mucho más competitivo. Y le agradezco mucho, es muy importante para mí que alguien como él se anime a decir eso, porque una cosa es pensarlo y otra cosa es decirlo, por eso valoro mucho que lo haya dicho".

Con un proyecto serio, correría afuera

El año comenzó movido para Agustín, quien disputó las 24 Horas de Daytona de la IMSA de la mano del equipo del también argentino Ricardo Juncos. El arrecifeño no desentonó y, mese más tarde, tuvo una nueva chance en las 12 Horas de Sebring.

-¿Qué te quedó de la experiencia en Estado Unidos corriendo en la IMSA?

-Excelente. Fueron experiencias para aprender, para ir a mostrarme y me fue mucho mejor de lo que me hubiera imaginado. Aparte, aprendí muchísimo.

-¿Qué diferencias viste con el automovilismo argentino?

-Enormes, no hay comparación. Son carreras de autos, pero otra filosofía de automovilismo. Obviamente, es Estados Unidos, hay muchísimo más presupuesto, es otra cosa. Y organizativamente, también es muy diferente, como cualquier aspecto nuestro comparado con ellos.

-Si apareciera un proyecto de dos o tres años para ir a correr afuera, ¿te interesaría hacerlo?

-Si es un proyecto a largo plazo, que me es más redituable que lo que tengo acá, que me sea mucho más favorable desde lo económico y que me permita ser competitivo, pelear por ganar carreras y por ganar campeonatos, sí, lo haría. Este es mi trabajo, soy profesional, si la oferta es mejor y me permite pelear campeonatos, acepto.

Comentarios

Ver más productos

Marley publicó Kisse: el libro para niños y grandes

Marley publicó Kisse: el libro para niños y grandes

Día del niño: los cuentos de mujeres valientes

Día del niño: los cuentos de mujeres valientes

Regalos para el día del niño: las mejores opciones

Regalos para el día del niño: las mejores opciones

Día del niño con historia

Día del niño con historia

Eva Duarte: la biografía definitiva

Eva Duarte: la biografía definitiva

Día del niño: regalos solidarios

Día del niño: regalos solidarios

¡Todos los regalos para el día del niño!

¡Todos los regalos para el día del niño!

Frozen 2: para festejar el día del niño

Frozen 2: para festejar el día del niño

¡Mes del niño solidario!

¡Mes del niño solidario!

Alberto Fernández: el componedor político

Alberto Fernández: el componedor político

Ver más productos