Si bien desde la medianoche del sábado estarán cara a cara en el ring, la pelea comenzó bastante antes. Es que el kazajo Gennady Golovkin volvió a acusar de doparse al mexicano Saúl Canelo Álvarez antes de su esperada pelea por el cinturón de los pesos medianos, que se diputará en Las Vegas.

Este combate debió haberse disputado el 5 de mayo, pero tuvo que cancelarse debido a dos positivos consecutivos por clembuterol del mexicano, que fue suspendido seis meses.

Álvarez dijo que esos resultados se debieron a carne contaminada en su país y negó cualquier acusación. Sin embargo, Golovkin siempre desconfió de la versión de su oponente. "No creo que fuera la carne. No me creo sus historias de la carne contaminada. Expertos determinaron que era dopaje, no carne contaminada. Esas historias no tienen sentido", apuntó el kazajo al llegar a Las Vegas.

"No se puede negar que hay marcas de pinchazos en sus manos y sus brazos. Las marcas de inyecciones eran evidentes. Por todos lados, en los bíceps, el estómago... podías ver las marcas por todo su cuerpo... pero ahora mismo es lo último en lo que estoy preocupado. Ahora estoy centrado en la pelea", agregó, haciendo referencia a unas fotos reciente de Canelo.

¿Qué dijo el mexicano? "Estos son los gritos y lamentos de alguien que se está ahogando. Son las excusas que están poniendo por lo que se les viene el sábado, que es una derrota para ellos", desafió.