En el actual semestre, el coronavirus -al igual que en el resto de la sociedad- hizo estragos en River. Uno de los afectados por los embates de la pandemia fue Nicolás De La Cruz, quien actualmente se encuentra en medio de los cuestionamientos.

¿La razón? El volante ofensivo uruguayo, que el viernes fue impedido de viajar hacia Montevideo para sumarse al seleccionado de su país por dar positivo en el control PCR en el puerto de Buenos Aires, finalmente lo podrá hacer este domingo para integrarse el lunes al representativo "celeste".

El jugador se presentó ayer temprano en la estación fluvial porteña para efectuar el examen de PCR correspondiente para viajar en barco hacia la capital uruguaya y así empezar a participar de los entrenamientos bajo las órdenes del maestro Óscar Tabárez, pero fue impedido por dar positivo el control.



El resultado fue llamativo porque el mediocampista, luego de cursar el Covid-19 durante siete días, el martes último tenía el alta médica por no presentar síntomas y ya no poder contagiar, por lo que jugó para el 'Millonario' en la derrota ante Fluminense (1-3), en el Monumental, por la Copa Libertadores.

De la Cruz debió realizarse otro PCR este sábado y le volvió a dar positivo, pero de todos modos obtuvo la autorización para poder viajar mañana y el lunes ya poder entrenar con sus compañeros, en Montevideo, con vista al cotejo con Paraguay.

Esta licencia generó mucho malestar en los hinchas de Boca e Independiente, que sufrieron una situación similar. Es que el arquero Esteban Andrada debió quedarse en Guayaquil haciendo cuarentena y casi una decena de jugadores del Rojo quedaron varados en Brasil por tener pcr positivo, pese a tener el alta epidemiológica. Y este guiño que recibió De La Cruz para poder cruzar de país a país con positivo de COVID-19, despierta polémica.

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