Boca se coronó campeón de la Copa Liga Profesional el último domingo luego de superar a Tigre con un contundente 3-0 en la final. Tras el silbatazo final de Darío Herrera las redes sociales explotaron con los festejos, pero si hubo un posteo que resaltó fue el de Betina Kazun, esposa de Sebastián Battaglia.

Kazun, pareja de Battaglia desde su época como futbolista, publicó varias fotos de la celebración en su cuenta de Instagram. Sin embargo, lo que llamó la atención fue la fábula de "Las ranas en la crema" que utilizó para felicitar tanto a su esposo, que consiguió su segundo título al mando del conjunto xeneize, como al plantel.

El autor de la parábola es Jorge Bucay y hace referencia al esfuerzo y la perseverancia para conseguir un objetivo. En la misma, dos ranas se encuentran atrapadas en una taza. Una de ellas decide no luchar por escapar y se ahoga, mientras que la otra sí trabaja para salir y lo termina logrando de una manera impensada.

����LAS RANAS EN LA CREMA

��Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de crema.

��Inmediatamente sintieron que se hundían, era imposible nadar en esa masa espesa como arenas movedizas.

��Al principio las dos patalearon en la crema para llegar al borde del recipiente, pero era inútil, solo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse.

��Sintieron que cada vez era más difícil salir a la superficie a respirar.

��Una de ellas dijo en voz alta: -”No puedo más. Es imposible salir de aquí, esta materia no es para nadar. Ya que voy a morir no veo para qué prolongar este dolor. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por este esfuerzo inútil”

Y dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez. Siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco.

��La otra rana, quizás más persistente, o quizás más tozuda, se dijo: -”No hay caso! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo, ya que la muerte me llega, prefiero luchar hasta mi último aliento. No quisiera morir un segundo antes de que llegue mi hora”.

��Y siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, sin avanzar un centímetro. Horas y horas!

��Y de pronto… de tanto patalear y agitar, agitar y patalear…La crema se transformó en manteca. La rana sorprendida dio un salto, y patinando llegó hasta el borde del pote….

Felicitaciones @sebabattaglia y cuerpo técnico, un ejemplo de lucha y perseverancia!! Frente a todos!”.

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