Israel llevó a cabo decenas de ataques aéreos en la Franja de Gaza este martes, mientras los militantes palestinos continuaron con los lanzamientos de cohetes contra ciudades del sur de su país "enemigo". No hay tregua y crece la preocupación. 

Entre misiles y la incertidumbre de no saber cuánto terminará el bombardeo aparece César Meli, el argentino que la rompió en Colón, se lució en Boca y tuvo un paso por Racing. El mediocampista dejó el país con la ilusión de lograr un mejor porvenir económico, pero por muchas horas temió por su vida.

"El club está cerca de la Franja de Gaza. Desde el balcón de mi casa vehía los misiles desde Gaza a Israel". La escalofriante descripción pertenece a Meli, quien de inmediato hace una aclaración: "Ahora estamos más tranquilos".

Esa leve paz tiene una razón. La institución donde milita entendió que sus jugadores no estaban seguros y les alquiló un hotel al norte de Israel, donde la ciudad está más tranquila y los misiles casi no llegan.

"Estoy junto a Bareiro, un colombiano, un brasileño, dos portugueses y un chico de Holanda. La situación en Beerseba sigue todo igual y vivíamos preocupados. No nos podemos ir a Argentina. Es peligroso hasta tomar un avión. Tiraron más de 3100 misiles para Israel. No nos sentimois seguros para tomar un avión, en el Norte estamos un poco mejor porque no escuchamos nada", detalló.

Y poco después trató de hacer un resumen de lo que vivió en la zona de bombardeo. "Del susto perdí la cuenta de las veces que sonó la alarma. Esa alarma es para meterse al búnker.
La alarma que alerta a la ciudad aterroriza un montón. Nadie se imagina que va a vivir así. Es una alarma que alerta un misil, es jodido. Estuvimos en el búnker, dormimos 3 noches ahí por las dudas porque te pueden tirar un misil a las 3 o 4 de la mañana"
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