En el fútbol malayo sucedió un hecho sin precedentes. En el tiempo suplementario de la final de la Copa de Malasia, Terengganu derrotaba a Perak por 3-2 y se estaba quedando con el trofeo nacional. Sin embargo, en tiempo de descuento, Perak encontró el ansiado empate por un gol en contra del jugador Igor Zonjic.

La euforia de los jugadores de Perak fue tal que, cuando Zonjic anotó el fatídico gol, le festejaron en la cara con movimientos obscenos. El árbitro fue a amonestar inmediatamente a los jugadores que hicieron el polémico festejo, pero ellos le respondieron con besos y abrazos. ¡No te pierda el video!

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