La pelota parada le costó el partido. En el Hernando Siles, Lanús comenzó ganando su encuentro ante Bolívar gracias al tanto de Belmonte, pero el local lo dio vuelta con dos cabezazos y se quedó con el primer chico 2-1. Ahora, el Grana deberá hacerse fuerte de local para dar vuelta la historia.

Siempre es difícil jugar en la altura de La Paz. Los primeros minutos fueron muy favorables al local, que por medio de la pelota parada intentó marcar el primero de la noche. Sin embargo, Bolívar no tuvo su mejor partido de cara al arco contrario, y no podía concretar sus chances. Fueron pasando los minutos, Lanús creció en el partido y, en la primera que tuvo, facturó. A los 33, tiro libre de Bernabei y palomita de Tomás Belmonte, quien ingresó solo por el segundo palo para marcar el 1-0 parcial. Con la ventaja, los de Zubeldía comenzaron a replegarse de a poco para intentar cuidar su ventaja. Sin embargo, en el final de la primera etapa, Bolívar llegó al empate por medio de un cabezazo de Marcos Riquelme

Para el complemento, Lanús sintió la exigencia física y apostó por generar peligro de cara al arco rival por medio de alguna contra. El capitán del conjunto local, Arce, logró desequilibrar por la derecha con sus constantes desbordes, pero Bolívar no estaba fino en la definición. Y cuando parecía que Lanús se traía un valioso empate de La Paz, los locales lastimaron de la misma forma que en el primer tanto: por medio de un córner, que conectó de cabeza el central Haquín para el 2-1 final.

En el tiempo adicionado, hubo un gol de Castillón que significaba el 3-1, pero el árbitro fue a consultar el VAR y no convalidó el tanto, porque se detectó una mano del jugador boliviano, lo que le permitió respirar al Granate. 

A pesar de la derrota, los dirigidos por Zubeldía lograron algo que puede ser positivo: el gol de visitante. Eso le da buenas chances de revertir la historia la semana que viene en La Fortaleza. 

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