A sólo cuatro horas de dirigir uno de los partidos más importantes como entrenador a nivel clubes, Diego Maradona no podía salir de su asombro. En realidad, estaba sacado de furia luego de conocer que la segunda final de la Copa Libertadores entre River y Boca se iba a jugar y que se trasladaba a Madrid.

"Yo quiero decirle a este Alejandro Domínguez qué carajo tengo que ver yo si mi familia quiere ir a ver un partido de Boca-River y tengo que llevarla a Madrid. ¿Qué somos todos Macri?", se preguntó indignado el entrenador de Dorados que, al cierre de esta edición, afrontaba la primera final del Apertura de la segunda división de México.

En diálogo con La Red, Maradona, quien había expresado que si la Conmebol quería ser un poco seria debía entregarle la Copa a Boca, continuó: "¿Sabés lo que cuesta eso? Después dicen que no hay plata para pagarle a Martino, que no le pagaron a Bauza...".

No es difícil enfurecer a Diego. La Conmebol sabe como hacerlo. Por eso el ex astro mundial continuó despachándose de lo lindo. "Pero hijo de puta. Poné seguridad y hacelo en la cancha de Vélez. Son la lacra del fútbol. No están capacitados para el cargo, loco. No me jodas que Domínguez va a hablar de fútbol, no me jodas que el Chiqui Tapia, que tiene más papada que el Gordo Porcel, va a hablar de fútbol", agregó.

Por último le mandó un mensaje a River. "Que no joda mas con el gas pimienta del 2015. Boca en ese momento cerró el culo. Entonces ahora que no insistan", dijo. Y agregó: "Estoy muy caliente, les digo a los muchachos de River y a Gallardo que no es una situación para vivir en carne propia. Mañana cuando ellos vayan a Boca, ¿cómo van a hacer para entrar?".

Comentarios