En ningún momento ocultó su amor por Independiente. Desde que llegó, Ariel Holan contó que frecuentemente visitaba la Doble Visera con su padre, que ahora está en el cielo. Esa confesión podría cerrarle algunas puertas en un futuro, pero poco le importó. Durante sus 35 años de aventura en el hockey soñó con calzarse el buzo de entrenador del Rojo, cometido que hasta el momento lo está logrando con creces. Dos conquistas internacionales le hicieron un guiño para instalarse en la historia grande, con el agregado que además de los méritos deportivos también "suma porotos" por sus declaraciones picantes. Trabaja de técnico, pero lo vive como hincha.

Por eso a veces pierde la compostura que lo caracteriza y se mete en líos evitables. No lo puede manejar, pero encuentra la fórmula de convertir esa falencia en una virtud. "Dimos 30 años de ventaja y estamos 18 a 18", fue el primer exabrupto que cometió apenas logró la Suruga Bank.

Horas más tarde, con las pulsaciones en estado normal, tuvo la chance de pedir perdón, pero lejos de hacerlo siguió con el tema que generó mucha polémica: "No soy peyorativo con Boca para nada. Sólo hablo bien de mi club. Fuimos los primeros en tener 12 copas por eso nos llaman el Rey de Copas. Independiente es el rey de las hazañas cómo las copas. Eso no quiere decir que esté hablando mal de ellos ni mucho menos de Guillermo, no es una cuestión de títulos".

La explicación de hombre que lidera el cuerpo técnico hace referencia a una cuestión histórica. El conjunto de Avellaneda es el Rey de Copas a partir de un dato inexpugnable: en 1984 conquistó su título 12 a nivel internacional y se apropió del mote, relacionado a las imágenes que llevan las barajas españolas.

Es que en el momento que logró la Intercontinental frente a Liverpool, con gol de Percudani, Independiente sacó una diferencia abismal: llegó a 12 y su inmediato perseguidor era Peñarol, que tenía 8. Sin ir más lejos, Real Madrid, que en la actual sacó una diferencia impactante (posee 25), en esa época tenía 7 y sólo le alcanzaba para liderar en Europa. Por su parte, en el 84, Boca gozaba se apenas 3 títulos, ya que su arremetida la logró a fines de los 90 y a comienzos de este siglo.

De esta manera, Holan dio sus fundamentos para tratar de evitar una ola de críticas que se gestaron después del triunfo frente a Cerezo Osaka. Así y todo, aunque los números dictaminen una paridad, en la parte roja de Avellaneda nadie se saca la corona del Rey...