Madrid es la capital de España pero por estos días parece ser una región más de la Argentina. Las calles principales, las grandes plazas y las adyacencias del Santiago Bernabéu se ven superpobladas de hinchas de Boca y River, quienes están armando su gran fiesta, la que sólo los argentinos pueden organizar, ante la atenta y celosa mirada de las autoridades de seguridad. Es todo una fiesta. De vez en cuando se aprecian corridas pero por lo generan solo se miran de reojo, conscientes de que a la primer macana los envían de regreso a Ezeiza. Por eso se canta por sus respectivas divisas y contra el rival. Pero no más que eso. El superclásico más esperado se disputará mañana aunque hoy tendrá lugar el aperitivo: el partido de los banderazos.

Bien estructurados, con horarios distintos, como para que los curiosos tengan la posibilidad de asistir a ambos y después sacar sus conclusiones sobre cual fue mejor en convocatoria y en ingenio. Boca dará el puntapié inicial debido a que a las 12 de este sábado, organizados por la peña de Madrid, se juntarán todos con distintivos azul y amarillos en la puerta del Euroestars Suites Mirasierra, el lugar donde el plantel Xeneize está concentado a la espera del encuentro más importante de su historia. Están citados todos los hinchas del club de la Ribera que hayan viajado para acompañar al equipo en la superfinal con River como así también los residentes en la madre patria.

Los que concurran ya saben que se toparán con un estricto operativo de seguridad pues hoy se celebra el día de la Virgen y es común que en Madrid se lleven a cabo distintos eventos que congregan multitudes. Unas horas  después será el turno del banderazo riverplatense. Está programado para las 17 aunque existe la posibilidad de que se pase para las 19, hora local. La cita es en La Puerta del Sol, uno de los tantos lugares que ninguna persona que tenga la posibilidad de llegar a la capital española puede dejar de recorrer.

Amor inexplicable

Madrid observa con sorpresa la pasión del hincha argentino reflejada en hinchas de los clubes más populares de nuestro país. Nicolás Mattera es miembro de la comisión directiva de la peña de Boca, la organizadora del banderazo, y quien explica semejante euforia.

"Acá hay muchísima gente que ha dejado su trabajo. Dijeron que no se perdían el partido, no les dieron el día libre y se fueron dejándoles que decidieran qué hacer con ellos. Y así muchas historias. Se están dando situaciones de gente que tomó todos sus ahorros para comprar el pasaje y pide que les dejen dormir en la terraza de cualquier casa sin tener cómo volver", explica a Diario Marca.

La cuestión es que el banderazo genera enorme expectativa entre los argentinos y mucha curiosidad entre los españoles, quienes a pesar de ser muy futboleros, viven el más popular de los deportes de una manera distinta, con respeto a los hinchas rivales y mucha corrección a la hora del partido. Si hasta para increpar a los árbitros son demasiado particulares.

No se queda atrás

Horas más tarde será el banderazo de River en la Puerta del Sol. En ese lugar, los hinchas millonarios residentes en España se juntaron en la previa del partido de ida de la final que se disputó en la Bombonera. En aquella oportunidad hubo mucho público, pero esta vez la concurrencia, según dicen, se multiplicará al menos por cinco y es por razones obvias: al conjunto de Marcelo Gallardo han venido a verlo desde la Argentina, países limítrofes, resto de Sudamérica, algunos países europeos y hasta de Estados Unidos. Serán dos fiestas del fútbol. Ojalá que al final de ambas se pueda hablar solamente de la pasión única que caracteriza al hincha argentino.