Parecía que no se daba. Estaba a minutos de quedar afuera. Pero River, sí el River de Marcelo Gallardo, crece en los momentos difíciles y que nunca hay que darlo por muerto. Y como aquella noche cuando eliminó a Cruzeiro en Brasil en la Copa Libertadores 2015, demostró que la alegría no es solo brasileña en Porto Alegre.

En un partido con un final de infarto (en el que apareció el VAR como protagonista inesperado), se lo dio vuelta a Gremio, el campeón de América, y le ganó por 2-1 para avanzar a la instancia más esperada de la Copa Libertadores. En Brasil y en Núñez, la fiesta es inolvidable. Y espera por su rival que puede nada más ni nada menos que Boca...

La presión fue constante en el primer tiempo para intentar abrir el cerrojo defensivo propuesto, una vez más, por el equipo de Porto Alegre. Y avisó con dos remates de Rafael Borré y Exequiel Palacios, que se fueron muy cerca del palo derecho.

Pero los papeles se empezaron a quemar, en especial con la lesión de Ponzio (ver tema aparte en la página 10-11). Y Gremio aprovechó el momento justo para golpear con una receta conocida: la pelota parada. Tras una carambola inesperada, Leo Gomes encontró la pelota y sacó un remate esquinado que, con ayuda de un desvío de Lucas Pratto, para desnivelar el pleito.

Un final que cambió todo

Y en el complemento, no le encontraba la vuelta. De hecho, casi no había tenido situaciones de gol. Parecía que los minutos iban a consumar la eliminación. Pero el fútbol es así. Es un estado de ánimo. Y cuando faltaban 9 minutos para que terminara el partido, Rafael Borré se elevó en el Arena Do Gremio y estampó el empate con un cabezazo totalmente inesperado.

La igualdad envalentonó totalmente al Millonario, que empezó a manejar los hilos ante un nerviosisimo Gremio, que no podía creer lo que estaba pasando. Y menos iba a poder creer lo que pasó después.

Cuando parecía que iba a ser córner para la visita, el árbitro Andrés Cunha revisó una jugada en el VAR que nadie había protestado: un tiro de Ignacio Scocco, que pegó en la mano de Bressan. Y Cunha vio las imágenes y cobró penal. De película.

Gonzalo Martínez se hizo cargo de la ejecución y no titubeo. Lo pateo a la derecha del arco de Marcelo Grohe y desató un delirio Monumental en tierras brasileñas. El milagro que esperaban los hinchas.

La misma gesta que ante Cruzeiro, esta vez contra Gremio, el campeón de América. Y la alegría inolvidable del River de Gallardo, que llegó nuevamente a la final de la Libertadores y espera: si Boca supera a Palmeiras, habrá una final no apta para cardíacos.

 
 

El resumen del partido

Leonardo Ponzio sólo duró 23 minutos en cancha. (Fotobaires)
Gonzalo Montiel intenta dominar la pelota ante la presión de un rival. (AFP)
Nacho Fernández, de flojo primer tiempo, intenta recuperar la pelota. (AFP)
Borré fue el protagonista del empate parcial de River. (AFP)
El colombiano fue la gran figura de River en Brasil. (AFP)
El Pity se hizo cargo del penal y clasificó a River a la final. (AFP)
El Pity festeja el segundo gol con Enzo Pérez. (AFP)
Gonzalo Martínez entró en el segundo tiempo y cambió el partido. (AFP)
 

Comentarios

Ver más productos

La otra historia del peronismo

La otra historia del peronismo

Cómo hacer guita

Cómo hacer guita

Lo que todo el mundo busca

Lo que todo el mundo busca

¿Qué es sexteame?

¿Qué es sexteame?

Para fanáticos del Fútbol

Para fanáticos del Fútbol

La historia detrás del robo del siglo

La historia detrás del robo del siglo

Eva Duarte: toda la verdad

Eva Duarte: toda la verdad

Aprendé a usar tu inteligencia

Aprendé a usar tu inteligencia

La otra cara del peronismo: una historia apasionante

La otra cara del peronismo: una historia apasionante

Historia para Chicos

Historia para Chicos

Ver más productos