¿Qué ocurre en el fútbol que dentro de un mundo diverso no parece tener pluralidad? ¿Por qué se exige un tipo de masculinidad? ¿Y por qué hay equipos gays? Las cifras son contundentes: de los más de 20 mil futbolistas de Primera División que tocaron la pelota desde la profesionalización en 1931, ninguno dijo -pudo decir- ser homosexual. Esta tendencia no sólo es en Argentina, sino que ocurre en todas partes del mundo.

Sin ir más lejos, Patrice Evra habló sobre este tema que aún es tabú en el deporte más popular, así como también de una violación que sufrió en su adolescencia.

"Cuando estuve en Inglaterra, trajeron a alguien para hablar con el equipo sobre la homosexualidad. Algunos de mis compañeros dijeron: 'Va contra mi religión, si hay un homosexual en este vestuario, que se vaya del club'. Y otro tipo de comentarios", dijo a Le Parisien sobre esa situación vivida mientras militaba en el Manchester United

"Yo jugué con jugadores que eran homosexuales. Cara a cara, se abrieron conmigo porque tienen miedo de hablar de otra manera. Hay al menos dos jugadores por club que son homosexuales. Pero en el mundo del fútbol, si tú lo dices, se acabó", reconoció también.

El nacionalizado francés recordó también el abuso que sufrió en su adolescencia. "Tenía 13 años y me quedé con ese peso toda mi vida. Cuando tenía 24 años y todavía jugaba contra el AS Monaco, la policía me llamó y me dijo: “Señor Evra, ¿este hombre le ha tocado?" He dicho no. Insistió: “¿Estás seguro? Repetí que no, me enfadé y colgué. Había habido quejas de otros niños… Me sentí como un cobarde. Yo estaba avergonzado. Pensé más en mi notoriedad, en lo que la gente iba a pensar", cerró.

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