Es prácticamente un hecho que, si se juega la final de la Copa Libertadores, será en Doha, Qatar. Sin embargo, Mauricio Macri quiere jugar su última carta para tratar de que la Superfinal no se mude del Monumental.

Gianni Infantino, presidente de FIFA, es uno de los invitados a la reunión de G-20 que tendrá lugar este fin de semana en Buenos Aires. Es por eso que Macri aprovechará la visita del suizo para tratar de convencerlo de que Argentina está capacitada para afrontar el operativo de seguridad que merece un evento de tal envergadura y, por lo tanto, que la final se juegue en Buenos Aires.

Las probabilidades de que Infantino pueda interceder son pocas. La Conmebol está muy decidida en mudar la Superfinal a otro país y es casi un hecho que el 8 de diciembre se jugará en Qatar, siempre y cuando el triubunal de disciplina no le de el partido ganado a Boca. 

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