La suspensión que pesa sobre Marcelo Gallardo, que incluso le impide poder ingresar a La Bombonera en el partido de este sábado, hace pensar en el plan del Muñeco que ya parecería tener ideado para poder ver el partido lo más cómodo y tranquilo posible, sabiendo además que no podrá tener comunicación con su equipo de trabajo y jugadores a la hora del juego.

Así, y luego de meditarlo por varios días, el DT determinó que verá el partido ante Boca en la concentración del Monumental, sintiéndose casi como en su casa. Estará acompañado allí por Enzo Francescoli, quien tampoco asistirá a La Bombonera y optará por acompañar al Muñeco y ver junto con él la primera final de la Libertadores.

Luego del encuentro, a jugarse desde las 17, Gallardo esperará a sus jugadores en Núñez para recibirlos tras disputar la primera "batalla" Superclásica. Allí, pase lo que pase con el partido, el DT juntará al plantel en su totalidad y serán llevados al vestuario para tener una charla y realizar un balance sobre lo sucedido, empezando a enfocarse en el juego revancha que se disputará el 24 de noviembre en el Monumental.

En principio la idea es que luego del encuentro con Boca los jugadores queden licenciados hasta el lunes, para bajar revoluciones luego de un partido tan importante y retomar ese día por la tarde a los entrenamientos con la cabeza despejada.

Cabe destacar que la Conmebol sancionó a Gallardo con cuatro partidos de suspensión, el primero de ellos con prohibición de ingresar al estadio, por lo que el entrenador no podrá siquiera seguir desde la tribuna. EL DT fue sancionado por violar una suspensión que le había dictado la Confederación en el partido de vuelta de las semifinales con Gremio de Porto Alegre.

El entrenador habló con su cuerpo técnico a través de un intercomunicador y en el entretiempo, cuando River perdía 1-0 y quedaba afuera de la final, bajó al vestuario a hablar con sus jugadores. El Millonario dio vuelta la serie 2-1 y clasificó a la histórica final. Luego del arrepentimiento mostrado por Gallardo ante la opinión pública sobre las reglas que rompió en Brasil, el DT vivirá el partido más alejado del equipo desde que es entrenador de River, ya que es la séptima vez que debe cumplir sanción por expulsión, pero la primera en la que pesa una medida tan imponente con él.