Luego de los incidentes del sábado tanto dentro como fuera del Monumental, el estadio de River fue suspendido por la Agencia Gubernamental de Control, quien le puso una "clausura preventiva" por "exceso de público", pero apenas horas más tarde, los dirigentes Millonarios pagaron la multa, realizaron los trámites administrativos correspondientes y por ende, no hay ningún impedimento en ese sentido para que no se juegue la final de la Copa Libertadores de América a partir de las 17, con el arbitraje del uruguayo Andrés Cunha.

La violenta agresión al micro que traía a los jugadores xeneizes fue apenas el inicio de la barbarie, pero para Ricardo Pedace, titular de la entidad, sólo se trató de "faltas debido al exceso de la capacidad y de la liberación de los pasillos. Son subsanables y pueden pagar una multa" y por eso el Antonio Vespucio Liberti, está disponible para la gran fiesta del fútbol continental.

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