Así como River tiene sus puntos altos de cara a la Superfinal de Copa Libertadores del 24 de noviembre, Boca no se queda atrás y también tiene sus motivos para soñar con levantar la séptima copa.

El principal argumento que posee el equipo de Guillermo Barros Schelotto es su poder de gol. Boca tiene una efectividad extraordinaria. En el primer tiempo contra River, sus únicas dos jugadas peligrosas terminaron en gol. Darío Benedetto anotó por triplicado en las semifinales ante Palmeiras en sus únicos tres remates en la serie, dos en la Bombonera y uno en el Allianz Parque. Contra River, su primer intento volvió a terminar en gol.

Otro dato que ilusiona a los hinchas xeneizes es el invicto que tiene el equipo jugando de visitante en esta Copa. De los seis partidos que el equipo jugó fuera de La Bombonera, empató cinco y ganó uno.

Además hay que destacar la fortaleza de Boca jugando en el Monumental, por Superliga, ya que de sus últimas siete excursiones ganó cuatro y empató tres.

Otro argumento válido para soñar con la Libertadores es que de la mano de Guillermo Barros Schelotto, Boca nunca perdió en el Monumental. De los tres partidos que el Mellizo dirigió en Núñez, ganó dos y empató uno.

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