"El fútbol siempre da revancha". Esa frase es una de la favorita de los protagonistas y, a lo largo de la historia, hubo innumerables sucesos que certifican su veracidad. Este sábado llegó el turno de Luis Suárez, quien fue desplazado de Barcelona de una forma poco convencional. Y el Pistolero se vengó: metió más goles que Griezmann y Dembelé juntos, con el agregado que se quedó con el título de La Liga con Atlético de Madrid.

Una vez consumada la victoria 2-1 frente al Valladolid, el uruguayo se emocionó hasta las lágrimas al recordar todo lo vivido. “La situación que le tocó vivir a uno. De la forma como me menospreciaron y el Atlético me abrió las puertas para mostrar que uno está vigente. Voy a estar agradecido a este grandísimo club por confiar en mí. Mucha gente ha sufrido conmigo, mi mujer, mis hijos que están en el día a día. Llevo muchos años en el fútbol y es el año que mas han sufrido por todo. Por ellos era mi entrega cada partido”, disparó frente a los micrófonos reviviendo su dolorosa partida del Blaugrana.

Luis quedó muy emocionado al salir campeón y ratificó que sigue entre los mejores delanteros del planeta: “Es especial por todo lo que tocó sufrir, ahí están mis estadísticas, cinco de siete Ligas, ahí está Luis Suárez”. Junto a Ángel Correa, conformó el frente de ataque durante casi toda la temporada y no decepcionó a Diego Simeone que confió en él.

La imagen suya con el teléfono en mano y llorando desconsoladamente recorrió el mundo, así como también los 21 tantos convertidos.

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