La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol analiza hacer un cambio histórico en la Champions League: que alguna de las próxima finales se dispute en Nueva York u otra ciudad americana y no en una sede de Europa.

Esta innovadora idea busca introducir los productos del fútbol europeo en los dos grandes mercados que atraen al mundo: Estados Unidos y China.

Los Yanquis serán uno de los organizadores del Mundial 2026, junto a México y Canadá, y recibir un evento como la final de la Champions, significaría una gran puerta de entrada para fomentar eventos vinculados al fútbol profesional.

La iniciativa se da además en el marco de un intento del fútbol español, por abrir ese mercado: la Liga de España planea que el encuentro entre Girona y Barcelona, a disputarse el 26 de enero, se lleve a cabo en Miami y hay posibilidades que se dispute alguno en territorio mexicano también.