La relación entre Sergio Agüero y Josep Guardiola no es de las mejores. Y una vez más quedó reflejada en el empate 2-2 entre Manchester City y Tottenham. Es que a los 21 minutos del segundo tiempo, el entrenador decidió mandar a la cancha a Gabriel Jesús en reemplazo del Kun, quien no se lo tomó de la mejor manera y, a puro grito, increpó a un Pep que no se quedó en el molde, reaccionó, se le puso cara a cara y, de no ser por Mikel Arteta (asistente del técnico), la cosa pudo haber pasado a mayores.

Pero para llegar al momento de que casi dejan el fútbol y se transforma en una velada boxística, hay que repasar lo ocurrido en el Etihad Stadium. Los dueños de casa se pusieron en ventaja por intermedio de Raheem Sterling, para que rápidamente Erik Lamela iguale. El Kun volvió a darle la ventaja a los Ciudadanos en el primer tiempo y la tranquilidad a sus hinchas. Pero a los 11 del complemento, Lamela tiró un centro perfecto al medio del área, el recién ingresado Lucas Moura conectó de cabeza para sentenciar el empate en el marcador. Sobre esta acción, Guardiola se mostró muy fastidioso, gesticulando sin parar hacia sus defensores por la desatención.