Por Crónica

Por  Alfredo Luis Di Salvo.

La noche anterior al encuentro disputado entre Brasil y Polonia, en el Mundial de 1938, había llovido torrencialmente y en consecuencia, el campo de juego se encontraba en muy malas condiciones. En aquellos años, las canchas no contaban con los sofisticados sistemas de drenaje de ahora.

El brasileño Leônidas, apodado “El Diamante Negro” decidió jugar descalzo ya que se desenvolvía mucho mejor en el barro pero el árbitro sueco Iván Eklind lo advirtió, y lo obligó a calzarse nuevamente. Dice la leyenda que el primer gol que convirtió estaba sin botines.

Brasil se impuso 6 a 5, convirtiéndose en la mayor goleada en la historia de los mundiales y Leônidas marcó cuatro. Frente a aquel triunfo ante los polacos, por primera vez la selección brasileña se mostró como un grupo talentoso y predispuesto a ofrecer espectáculo.   

Leônidas da Silva fue el delantero más famoso de la década del ’30 y principios de los ’40, considerado el primer ídolo del fútbol brasileño. Jugó los mundiales de 1934 en Italia, en el que alcanzó octavos de final, y 1938 en Francia, ubicándose en tercer lugar. Fue el inventor de la famosa “chilena”, que la practicó en diversas oportunidades.  

Salió campeón con Botafogo, Flamengo y cinco veces con el São Paulo. Anotó 537 goles en 590 partidos. En los encuentros internacionales, convirtió 21 goles en 19 encuentros.

Cuando abandonó los botines, se convirtió en entrenador y comentarista de radio, hasta que dejó el fútbol para siempre y se dedicó a manejar una mueblería en la ciudad de Sao Paulo.

“La Perla Negra” falleció en 2004, a los 90 años, por complicaciones de la enfermedad de Alzheimer y diabetes.

Ademar Pimhenta fue el primer entrenador que logró formar una verdadera selección nacional convocando a los mejores futbolistas, concentrando y armando un equipo competitivo.

Fue un revolucionario en su época, optó por armar dos equipos, uno “azul” formado por jugadores fuertes y el otro “blanco” más ligero y habilidoso. En función de las características del adversario, utilizaba once completamente distintos, pero cometió una costosa equivocación en no incluir a Leônidas en semifinales ante Italia.
 

 

A "El Diamante Negro" lo reservó para un probable partido final, pensando que la contienda contra los italianos, sería solamente un trámite. Un error que debió pagar un alto costo, ya que   Brasilsucumbió ante la escuadra “azzurri” y cayó derrotado por 2 a 1, Italia llegó a la final y repitió el título obtenido cuatro años atrás.

A pesar de la clasificación final, Leônidas da Silva fue el goleador del torneo con ocho tantos. Muy deprimidos los brasileños, ingresaron a la cancha para enfrentar a los suecos en el partido por el tercer lugar. Los nórdicos pagaron los platos rotos y la selección "verdeamarelha" con todo el potencial de sus titulares dieron una cátedra de arte y magia en el manejo del esférico.

Un dato significativo, fue que en 1938 la radio todavía se encontraba en la instancia de experimentación y no había conseguido la popularidad e influencia en la sociedad brasileña.

Después del triunfo logrado contra Polonia, un equipo poderoso que había brillado en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, que había batido a Hungría y Gran Bretaña, fue el primer choque futbolístico transmitido en todo Brasil. El escenario era ideal y se transformó en un éxito radial rotundo. Paradójicamente, esa campaña resultó fundamental para que los brasileños se apasionen definitivamente por el fútbol.