Matías Sebastián Nicolás Firpo, el socio de River acusado de participar en la agresión al micro de Boca en la previa de la Superfinal de la Copa Libertadores de América que debía disputarse en el Monumental, fue condenado a dos años y cuatro meses de prisión en suspenso en un juicio abreviado y recuperó su libertad.

El fanático del Millonario, que fue suspendido por los de Núñez por los incidentes y que podría ser expulsado de por vida del club de sus amores, no podrá ir a ningún estadio por ese período.

Sobre él pesaban los delitos de daño agravado por tener lugar en el marco de un espectáculo deportivo; lesiones leves dolosas agravadas por haberse cometido con motivo o en ocasión de un espectáculo deportivo; daño agravado, por tratarse de un bien de uso público, atentado a la autoridad; daño agravado por haberse provocado en ocasión de un espectáculo deportivo, impedir la realización de un espectáculo deportivo de carácter masivo con concurrencia pública, y promover, de cualquier modo, la formación de grupos destinados a cometer alguno de los delitos previstos en la Ley 23.184, todos en concurso ideal.

Además, según transcendió de la declaración, el condenado manifestó que habría comenzado a lanzar piedras porque había otras personas que estaban haciendo lo mismo.

Firpo que es mecánico, tiene 31 años y estuvo adherido al club que preside Rodolfo D' Onofrio entre 2009 y 2012 (regresó en 2015), había sido detenido en su domicilio de la localidad bonaerense de Lomas del Millón, partido de La Matanza.