El fichaje de Cristiano Ronaldo por parte de Juventus sigue dando que hablar. En esta oportunidad, provocó un cortocircuito en el imperio Agnelli. Además del equpo de fútbol turinés, la familia posee también el 30% del grupo automovilístico Fiat-Chrysler.

Una empresa que sigue fabricando parte de sus componentes en la planta de Melfi, donde los trabajadores consideran una ofensa que el grupo se haya gastado 112 millones de euros en el fichaje del portugués (más 30 anuales de ficha), mientras a ellos se les exigió "apretarse el cinturón" en los últimos años, medida que incluyó no tener aumento salarial desde 2016.

Ante esta operación, el sindicato USB (Unión Sindical de Base) anunció que los trabajadores comenzarán una huelga del 15 al 17 de julio.