El brasileño Paulo Rogério Reis Silva, más conocido como Somalia, se hizo tristemente célebre en las últimas horas por haber protagonizado una insólita situación cuando jugaba en Botafogo.

El futbolista, que actualmente tiene 34 años y juega en América FC de Rio Grande Do Norte, club que milita en la Serie D de Brasil, en 2011 no se presentó al entrenamiento y quiso justificarlo diciendo que había sido asaltado y secuestrado.

Somália reconoció que fingió todo y que las fuerzas de seguridad descubrieron todo rápidamente gracias a las cámaras de seguridad. El futbolista regresó a las cinco de la madrugada de una fiesta y decidió esconder sus joyas y algunos objetos de valor en su propio garaje.

La Policía, en su momento, no divulgó públicamente los resultados de la investigación, pero ahora el propio deportista fue el encargado de contar su propia mentira, todo por no querer ir a una práctica tras una noche de festejo.

Botafogo se enteró de lo ocurrido y decidió multar al volante, quien desde ese momento comenzó a ser cedido a préstamo a distintas instituciones. Somália nunca más vistió la camiseta del Fogão, pasando por Ponte Preta, Joinville, ABC y Clube de Regatas Brasil.

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