Boca sufrió un nuevo traspié en la Copa Libertadores. Tras la derrota ante Barcelona de la fecha pasada, el Xeneize volvió a tener una actuación irregular y cayó por la mínima diferencia frente a Santos en tierras brasileñas. El equipo argentino se complicó en el Grupo C, que lo tiene en la tercera colocación por diferencia de gol, y ahora tendrá que ganar sus dos partidos para poder pasar. Igualmente, en el horizonte de Boca ya asoma el mano a mano con River por los cuartos de final del torneo local.

El primer tramo del encuentro tuvo una supremacía de Boca en Vila Belmiro. El conjunto de La Ribera comenzó teniendo dominio de la pelota y plantándose en campo rival, siendo claro dominador del juego.

A los 8 tuvo la primera y más clara llegada del PT. Carlos Izquierdoz lanzó un balón largo para Cristian Pavón que terminó en un centro perfecto para Carlos Tevez. El Apache tenía el arco a su merced, pero no pudo direccionar bien su remate y el balón se fue por encima del travesaño.

Si bien el equipo de Russo seguía siendo protagonista, con el correr de los minutos se fue desinflando. Santos logró acomodarse mejor en el terreno de juego aunque sin inquietar a Agustín Rossi más que con un disparo lejano de Kaio Jorge.

Sin embargo, el último subcampeón de la Libertadores pudo sacar provecho de la única chance concreta que tuvo durante el primer tiempo. Jorge filtró una pelota para Lucas Braga, que terminó metiendo un centro bajo que recorrió toda el área. Pero por la zona izquierda la agarró Felipe Jonatan, que sacó de la galera un pie a pie espectacular para dejar tirado en el suelo a Buffarini y definir contra el segundo palo para sellar el 1-0.

El arranque del complemento tuvo rápidamente una polémica. Al minuto de juego hubo una mano de Izquierdoz en el área, pero el uruguayo Christian Ferreyra no sentenció la pena máxima.

Boca, desordenado, no logró mostrar el buen juego que tuvo durante la primera parte en un partido que tuvo mucha pierna fuerte. De todas maneras los que se fueron expulsados fueron Miguel Ángel Russo y Fernando Diniz, los dos entrenadores, por reiteradas protestas en los bancos de suplentes.

Poco más ocurrió hasta el final del partido. El Xeneize tuvo un par de oportunidades con remates de media distancia de Pavón, pero poco más. Así el Peixe se quedó con los tres puntos y los de Russo quedaron obligados a ganar los compromisos restantes (ambos de local) para seguir en carrera por la clasificación.

De todas maneras, la mente del mundo Boca ya se enfoca en lo que será un nuevo mano a mano ante River, el domingo en la Bombonera.

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