En la previa de la llave ante Flamengo la parte celeste y blanca de Avellaneda lució convulsionada. No era para menos: Diego Milito, el ídolo que volvió de Europa para emprender una remontada futbolística envidiable, anunció que se alejaría del club.

En un primer momento no hubo demasiados detalles, pero con el correr de las horas se fue conociendo que el Príncipe optó por dar un paso al costado por no sentirse apoyado en algunas decisiones (como el proyecto con Sebastián Beccacece como DT) y también por la mala relación con dos dirigentes, laderos de Víctor Blanco.

El último fin de semana hubo elecciones en el club y el alejamiento de Milito no incidió demasiado en las urnas: la Comisión Directiva ganó por más del 70% de los votos. Sin embargo, esa "conquista" no llevó tranquilidad. Todo lo contrario: por los pasillos de Avellaneda ya trasciende un fuerte encontronazo que habrían tenido dos pesos pesados en La Bombonera.

¿De qué se trata? Algunos testigos de la situación deslizaron por lo bajo que -en el vestuario antes del encuentro de anoche ante Boca- Milito casi se va a las manos con un dirigente. ¿La razón? El Secretario Técnico lo echó del vestuario, algo que no le habría caído simpático al importante directivo que tuvo el apoyo del socio en las urnas.

Según comentan los presentes, el clima fue tenso y -de no interceder algunos jugadores- terminaban la disputa con golpes de puño. ¿Habrá influido esta situación en el rendimiento de La Academia en La Boca?

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