La vuelta del público a los estadios luego de un año y medio de ausencia por la pandemia del coronavirus reavivó otro mal: el de las barras. Ahora fue el plantel de Vélez el que recibió un increíble apriete de "La Pandilla", el sector más violento de la tribuna, que les realizó un pedido insólito.

Sefgún detalló el peridoista Gustavo Grabia, Eduardo Raúl Ciminelli, alias "Raulo" y jefe de la barra, su hermanastro y otro secuaz fueron a la Villa Olímpica del club para reunirse con seis jugadores y hacerles una increíble exigencia: 500.000 pesos mensuales como aporte económico para los integrantes de esa facción de la tribuna.

¿Cual fue la justificación? Que los 25 profesionales mejor pagos podían desprenderse cada uno de 20.000 pesos sin que eso les afectara su economía, dado sus altos contratos. Un dato que evidencia a las claras que tienen un conocimiento pormenorizado de los movimientos del club. 

Los futbolistas de Vélez se plantaron ante los barras y no cedieron.

Pero los futbolistas se puedieron firmes y se plantaron ante los violentos: no piensan poner un sólo centavo y, además, le informaron a las autoridades del club sobre lo sucedido. De hecho, se decidió un refuerzo en la seguridad del predio para que no se repita el mal momento. Sin embargo, hay más.

Porque los barras volvieron a insistir hablando con los jugadores de mayor edad del plantel y hasta bajaron sus pretensiones a la mitad, argumentando que la dirigencia ponía el resto. Pero los futbolistas reafirmaron su negativa y, para el partido de esta noche ante Independiente en el Amalfitani, Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires reforzará el operativo para evitar el ingreso al estadio de "Raulo" y sus secuaces.

Una historia de nunca acabar.

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