La tabla anual no otorga ningún título pero sirve como indicador. Vélez la lidera, dejando en claro que a lo largo de 2021 ningún equipo sumó más. Un fatídico y atípico encuentro ante Racing le impidió llegar a las instancias finales del campeonato anterior; un arranque para el olvido lo sacó rápidamente de la pelea en el torneo actual, donde logró reposicionarse con una racha elogiable y difícil de imitar.

Este martes, en Santiago del Estero, se sacó de encima un desarrollo chivo y venció 2-1 a Central Córdoba, conjunto que no logra levantar cabeza.

En las primeras seis presentaciones de la Liga Profesional, el Fortín estaba en el fondo de la tabla y alcanzó una marca histórica de 649 minutos sin convertir.

Pero se lo juramentaron y cumplieron con creces. Entendieron que había que despojarse de las malas rachas y levantar cabeza, siendo Lanús la primera víctima (lo apastó por 5-1).

Desde esa séptima fecha cambiaron murmullos por aplausos; se sacaron de encima la pesada mochila para varias las perspectivas y transformar las realidades en cuestión de semanas. Justo cuando el ciclo de Mauricio Pellegrino empezaba a ser cuestionado, todo cambió en Liniers.

Posiblemente el trámite de anoche no será recordado ni posicionado entre los mejores de este renovado Vélez, pero sí será contemplando como una nueva muestra de carácter y amor propio.

Esta vez a Thiago Almada le alcanzaron algunas pinceladas y el ingresado Luca Orellano (su otra joyita) no enamoró, pero el equipo de Liniers tuvo hombría y aprovechó a sus jugadores de experiencia.

Federico Mancuello desniveló con un cabezazo tras centro de Guidara y Alejandro Martínez convirtió un golazo desde fuera del área para irse al descanso en igualdad de condiciones.

En el complemento, Juan Martín Lucero hizo su aporte goleador (entró a los 15 y convirtió de cabeza a los 19) y Nicolás Brizuela se vistió de héroe para salvarla en la línea y darle así tres puntos importantes.

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